El fenómeno de hostigamiento en el trabajo, también denominado mobbing tiene una mayor incidencia entre los profesionales del sector servicios. En concreto, los colectivos más afectados por acoso moral pertenecen a la administración publica, sanidad, educación y hostelería, según puso ayer de manifiesto el profesor Alfredo Calcedo Ordoñez, catedrático de Psiquiatría de la Universidad compútense de Madrid, que señala como causa principal la próxima interacción humana que se da en este sector. Según un último estudio del mes de junio, el 32 por ciento de los trabajadores de la administración publica esta en situación de alto riesgo laboral psicosocial, un 22 por ciento sufre hostigamiento al menos una vez por semana durante seis meses y un 10 por ciento presenta también el síndrome de Desgaste Profesional.

En el ámbito de la enfermería la situación es muy similar, un tercio de los trabajadores, afirma ser víctima de acoso laboral, especialmente las mujeres de edad media entre 40 y 50 años. En este sentido, Calcedo, que interviene en XIII Congreso de Psiquiatría Legal que se desarrolla en Málaga, aseguro que el acoso en el trabajo se da más entre la población femenina que masculina, propiciado por una serie de causas socio económicas como la temporalidad y precariedad en el empleo. Expertos del campo de la psiquiatría española consideran que no existe una patología especifica asociada al acoso moral en el trabajo, situación esta que en los últimos años ha cobrado una especial relevancia al estimarse que un 15 por ciento de la población actual sufre mobbing. Los cuadros que presenta las personas acosadas están relacionados con el estrés y ansiedad, patologías que, según el presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría Legal, Lorenzo llaquet, se pueden presentar en multitud de circunstancias e incluso en personas ajenas a este tipo de presiones morales. Pero cada vez son más pacientes que demandan una relación entre causa y efecto, lo que ha abierto una puerta de debate para la quitaría legal, a la que le toca determinar si se pueden o no establecer esta conexión. Como explica el profesor Calcedo Ordoñez, hay que saber distinguir entre los diferentes tipos de daños, sobre todo entre le moral y el psiquiátrico, porque no necesariamente van unidos. Por ello los expertos piden rigor a la hora de detección y valoración de posible trastorno derivados de una situación de acoso laboral.

Solo un diez por ciento de las denuncias son reales.

Martínez Garrido, magistrado de la sala de los social del tribunal supremo, lamento que existan muchas dificultades para diagnosticar si el acoso es verdadero o ficticio y apunto que solo en un diez por ciento de las denuncias sobre acoso laboral que se presentan, el juez encuentra indicios reales. Martínez Garrido explico que los actos que integran los casos de acoso son neutros en el Derecho Penal, incluso la figura de acoso moral es inexistente, de ahí según el Magistrado la complejidad de legislación en estos asuntos.